La forma de tu ombligo podría decir muchas cosas de tu salud, según los expertos

El ombligo es una de las partes del cuerpo que suele pasar desapercibida, y a no ser que tenga una forma distinta a “la normal”, probablemente ni le prestes atención ¿Alguna vez te ha dado por mirarte el ombligo? ¿Cómo es? Redondito, más salido, hundido, alargado… Y lo mejor: ¿sabes para qué sirve? En nuestro cuerpo hay pocas cosas que estén ahí porque sí (ni el apéndice), y todo tiene su función. El ombligo también tiene lo suyo, y además de ser la cicatriz que refleja la señal de esa conexión biológica a través del cordón umbilical, se dice que la forma de tu ombligo podría decir cosas acerca de nuestra salud, pudiendo dar información acerca de enfermedades como la obesidad o trastornos de tipo muscular.

Ombligo hundido

(wikimedia)

Un ombligo que no se ve, y se sabe que existe más que nada porque somos humanos. Ese ombligo que no se ve suele darse más habitualmente entre personas con sobrepeso, o con tendencia a acumular grasa en la zona del vientre, y es que, cuando hay mucha grasa abdominal, el ombligo se hunde. También podría indicar tener problemas digestivos. Si es poco profundo, además, podría indicar que serían propensos a sufrir estrés. En caso de las personas más delgadas, podrían indicar que es más propenso a tener problemas digestivos o de hinchazón.

Ombligo salido

(pinterest)

Muy común entre niños y embarazadas, se trata de una pequeña protuberancia que sale hacia afuera, y podría querer decir que aquellos que lo tienen así serían más propensos al desarrollo de hernias (que no quiere decir que sean graves), y más aún si sobresaliesen en exceso. Y puede parecer broma, pero también se dice que las personas con este tipo de ombligo podrían ser más propensas a tener la gripe

Ombligo con forma de ‘U’

(Pinterest)

Una forma armoniosa y da un aspecto muy característico (aunque podría indicar que la cicatriz del cordón umbilical no se cerró de la manera habitual), pero en cuestiones de salud no todo sería tan bueno. Este tipo de ombligos podrían indicar problemas de piel o de riñón, además de problemas digestivos.

Ombligo con forma de ‘T’

Este ombligo suele aparecer hundido, con una pequeña línea por encima, y podría indicar que la persona sería propensa a dolores de tipo muscular y a sufrir fuertes dolores de cabeza. Podría indicar también que estas personas podrían estar faltas de energía (atento a la cantidad de vitamina B que percibes).

Ombligo con forma de almendra

(Instagram)

Este tipo de ombligo tiene una pequeña protuberancia, permite ver el fondo, pero no llega a salir como sucede con otro tipo de ombligos. Estas personas serían propensas a tener dolores muscularesdolores de cabeza y tendrían que echar un ojo a su estructura ósea.

Pero, por muchas cosas que nos cuente el ombligo, algunos odian cómo es. No les gusta nada que sobresalga, o que sea demasiado alargado y su forma poco redondeada; y por eso, recurren cada vez más a un tipo de cirugía que se ha puesto muy de moda: la umbilicoplastia, que se realiza para cambiar la forma o la posición del ombligo, y es habitual en pacientes que se realizan una abdominoplastia o aquellos con cirugías defectuosas antiguas. Pero, ¿por qué? El decidirse por este procedimiento tiene razones puramente estéticas, y los pacientes buscan cambiar su ombligo para darle una forma más armoniosa.

El procedimiento es simple y apenas tiene riesgos. El cirujano simplemente se deshace de la piel sobrante y luego estira toda la que rodea al ombligo. Este procedimiento suele ser el más demandado para aquellos cuyo ombligo se ha visto alterado por un piercing o tras haber tenido varios embarazos (en este último caso, la razón es más médica que estética).

Fuente(s): Metro UK / / Clínica Femm Madrid.

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